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Gustavo Merino Juárez

Tecnológico de Monterrey CDMX

Profesor de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno


Semblanza

En el Tec de Monterrey ha sido Decano de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno en la Ciudad de México. Previamente fue Director del Centro de Inversiones de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Director General de Financiera Rural, Subsecretario de Prospectiva, Planeación y Evaluación y Subsecretario de Desarrollo Social y Humano en Sedesol. PhD y Maestro en Políticas Públicas (Harvard) y Lic. en Economía (ITAM).


Áreas de especialización

Políticas públicas; desarrollo económico y social; política social, combate a la pobreza y desigualdad; regulación y competencia económica; Finanzas públicas, federalismo y descentralización; agricultura y desarrollo rural; cooperación internacional para el desarrollo; banca de desarrollo y política educativa.

4 opiniones del especialista en los desafíos

Encuesta / Desafío Opinión Respuestas

Sí es necesario un Consejo Fiscal ¿Cómo instituirlo para que en verdad cuente?

Desafío: Sí es necesario un Consejo Fiscal ¿Cómo instituirlo para que en verdad cuente?
Es necesario asegurar autonomía e independencia del proceso político, así como análisis riguroso y replicable. Ello implica que sus miembros pasen por un filtro que asegure esta independencia. Los proceso para elegir comisionados del IFT y COFECE o Consejeros del Coneval pueden servir como punto de partida (aunque no están exentos de problemas). Igualmente se requiere que los miembros del Consejo no puedan ser removidos sin causa grave, entre otros aspectos, para asegurar estén libres de presiones políticas.
20-03-2020, 17:36 hrs.
¿Estás de acuerdo o no estás de acuerdo, que en México exista un Consejo Fiscal?

Justifica tu respuesta.

Se requiere de un centro autónomo, que pueda llevar análisis riguroso, confiable y transparente sobre las finanzas y deuda pública, para alcanzar mejores resultados en la materia, incidiendo así en todas las áreas del gobierno ahora y en beneficio de las generaciones futuras.


La actual pandemia de coronavirus representa un reto para las finanzas públicas.

Desafío: Desde el gasto público: ¿Cómo reaccionamos ante el COVID-19?
Se requieren recursos cuantiosos para atender la emergencia sanitaria y apoyar a empresas y personas afectadas por la crisis económica, en particular, para proteger empleos y el ingreso de las familias. Dada la debilidad de las finanzas públicas hay 2 posibilidades complementarias. Primero, reorientar gasto no esencial para dirigir los recursos hacia la atención en salud y la crisis económica. En particular podrían suspenderse grandes proyectos de infraestructura como el Tren Maya, Dos Bocas y Sta. Lucia. Incluso quizá convenga cancelarlos dada su dudosa rentabilidad social y económica, pero al menos podrían suspenderse para brindar apoyo directo e inmediato en salud y a los afectados por la crisis. Igualmente, es posible revisar y reorientar algunos programas sociales (Ver https://tinyurl.com/wygoeqd). Segundo, existe la posibilidad de endeudamiento responsable, estableciendo con precisión, quizá a través de ley, cómo se pagaría este endeudamiento en el futuro.
02-04-2020, 13:17 hrs.
Dado la actual emergencia que enfrenta el sector salud por el COVID-19, ¿estás de acuerdo o no estás de acuerdo, en que se reasigne parte el Presupuesto aprobado para 2020 (PEF 2020), con el fin de redefinir prioridades, posponer proyectos no prioritarios y orientar los recursos a financiar un aumento en la capacidad en los servicios públicos de salud?

Justifica tu respuesta

Se requieren recursos significativos tanto para atender la emergencia de salud como mitigar el impacto de la crisis económica severa en puerta. Dada la debilidad fiscal actual, es conveniente reorientar gasto no esencial, en particular grandes obras de infraestructura que pueden ser suspendidos, al menos temporalmente, para financiar el gasto necesario en salud y apoyo directo a personas y empresas afectadas en todo el país.


Plan para atender las consecuencias económicas del coronavirus en México

Desafío: Plan para atender las consecuencias económicas del coronavirus en México
Agregaría al plan Para las personas en pobreza el impacto mayor de la crisis será sentido por quienes pierden su fuente de ingreso o empleo. Apoyo a través de transferencisa (se pueden usar los padrones de Prospera y otros, dado que se cancelaron programas que podían servir como red de protección social). También reiniciar el Programa Empleo Temporal en zonas urbanas y rurales. Si bien es correcto anticipar apoyos a adultos mayores o personas con discapacidad, no son los más afectados. Se requiere un programa mayor de créditos que otorguen liquidez a MiPyMES, no dependiente del padrón existente, sino mas abierto y con mayor flexibilidad en montos acorde a las necesidades de las empresas. Apoyos a empresas formales para pago de nómina que se comprometan a no despidos. Posible transferencia a quienes estén desempleados como si fuera seguro de desempleo temporal. Subsidio temporal para pago de cuotas obrero-patronales
29-04-2020, 18:30 hrs.
¿Estás de acuerdo o en desacuerdo, en que las medidas económicas del gobierno federal para enfrentar la crisis derivada del coronavirus, consideren las acciones del plan presentado en este desafío? (Escribe en tu opinión si consideras que hay aspectos que pueden incluirse o mejorarse en este plan)

Justifica tu respuesta

Faltan medidas contundentes para proteger al economía. Se requieren accione para evitar la pérdida de empleos en el sector formal, que van más allá de créditos (aunque ayudan) y medidas para fortalecer el ingreso de las personas en la economía informal 56%. Es fundamental para la reactivación que evitar quiebras masivas de empresas. Se pueden condicionar apoyos a medidas como compromiso de no realizar despidos.


Corte de caja #2 Preocupa tanto la debilidad de los ingresos como la estructura de gasto. ¿Qué ‘atender’ primero?

Desafío: Corte de caja #2: Preocupa tanto la debilidad de los ingresos como la estructura de gasto. ¿Qué ‘atender’ primero?
Hemos navegado mucho trecho con una deficiente estructura impositiva y de gasto, que reduce nuestro potencial de desarrollo y crecimiento. Parches por aquí y por allá. Unos buenos otros no. Hay que entrarle al tema con seriedad para llegar a buen puerto.
08-06-2020, 10:46 hrs.
Derivado de la pandemia del Covid-19, las finanzas públicas enfrentarán diversos retos este año, uno de los más importantes será la caída en los ingresos del sector público. Ante esta situación ¿qué medidas crees que se deben implementar primero?

Justifica tu respuesta

La debilidad de los ingresos y la del gasto requieren atención prioritaria. Los ingresos públicos de México son reducidos, aún considerando los ingresos petroleros, ahora menores. La recaudación por la vía impositiva es particularmente baja, alrededor de 16% del PIB en 2018 según la OCDE cuando el promedio en la organización es de 34.4%. Ingresos reducidos se traducen en bajo nivel de gasto. Aunque se ha avanzado ampliar la base tributaria, sigue siendo estrecha. Casi 60% de la población ocupada permanece en la informalidad, lo que también tiene otras consecuencias. Hay que mejorar también nuestra estructura impositiva. Está podría ser más completa y progresiva, particularmente en términos de la renta e impuestos al capital. En cuanto al consumo, el IVA tiene tasas diferenciadas y muchos hoyos que no se justifican plenamente, facilitan la evasión y no son el mejor mecanismo para proteger a los que menos tienen, que es vía el gasto. La revisión de nuestro federalismo fiscal es otro gran pendiente. Hay, por ejemplo, una enorme oportunidad para mejorar la recaudación local, particularmente vía el impuesto predial. Pasemos al gasto. En casi en cualquier rubro no estamos como país gastando los suficiente si consideramos las necesidades de la población y el tamaño de la economía. Sin embargo, solo tiene sentido gastar más si el gasto está bien dirigido, bien diseñado, bien implementado y contribuye realmente a tener un país más próspero y más justo. Para ello es fundamental mostrar que las acciones son costo efectivas; evaluar el diseño e impacto de todos los programas públicos en lo individual y en conjunto; asegurar se tengan las manifestaciones de impacto ambiental y regulatorio pertinentes y que los programas tengan reglas de operación completas. Asimismo, es fundamental asegurar la transparencia en toda la acción pública. Lamentablemente, parece que se privilegia cierta opacidad en las adquisiciones y en el funcionamiento de programas públicos y se debilitan los instrumentos para la evaluación. La pandemia pone en evidencia todos estos problemas. Hagamos de la crisis la oportunidad para corregirlos.